Debemos tener en cuenta que a la hora de criar hay diferentes estilos que han sido establecidos gracias a un estudio previo realizado en 1967 que determinó tres estilos paternos:
*Padres autoritarios: Este tipo de padres tienen en cuenta la obediencia de sus hijos como un valor positivo. Además, emplean medidas de castigo y mantienen a sus hijos en un papel subordinado con una autonomía restringida. Se esfuerzan en controlar el comportamiento de sus hijos basado en unos patrones muy estrictos, llegando en ocasiones a no facilitar el diálogo, y a utilizar el rechazo como medida educativa. Este tipo de educación es el que tiene más repercusiones negativas en el desarrollo de los niños, puesto que muestran falta de autonomía personal y creatividad, baja autoestima y les hace comportarse de forma reservada.
*Padres permisivos: Son los que dotan al menor de una gran autonomía teniendo en cuenta que no esté en peligro su integridad física. La característica a destacar podría ser un comportamiento afirmativo que acepte de forma benigna los impulsos y acciones del crío. Dando así una apariencia más sosegada al no utilizar la autoridad, las restricciones, el castigo y la exigencia a la hora de actuar con madurez y responsabilidad.
*Padres autoritativos o democráticos: Pretenden dirigir la actividad y las acciones de los niños utilizando el razonamiento y la negociación. Para ellos parten de una aceptación de los derechos y deberes individuales lo que Baumrind denomina “Reciprocidad jerárquica” (cada miembro de la familia tiene derechos y responsabilidades con respecto a los demás). También se caracteriza por la comunicación bidireccional y el énfasis de la responsabilidad social y el desarrollo de la independencia y autonomía del niño o niña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario